Nuestra historia

Todo proyecto tiene una historia detrás... y esta es la nuestra :)

Gatelier empezó en casa, con una pequeña bordadora doméstica, muchas ganas de aprender y una idea muy sencilla: descubrir todo lo que podíamos llegar a crear con ella.

Al principio fueron diseños sencillos, pruebas, puntadas y muchas horas aprendiendo. Poco a poco empezamos a digitalizar nuestros propios bordados, a probar nuevos materiales y a transformar dibujos e ideas en algo que podíamos tocar.

Y cuanto más aprendíamos, más posibilidades veíamos.

Una fotografía.
El dibujo de un niño.
Una mascota.
Un nombre.
Una fecha importante.
Un recuerdo familiar.

Nos dimos cuenta de que el bordado podía transformar esas pequeñas cosas que significan tanto para nosotros en algo capaz de acompañarnos durante mucho tiempo.

Porque detrás de una imagen, un nombre o unas pocas palabras puede esconderse una historia enorme.

Y ahí empezó a tomar forma Gatelier.

De una pequeña bordadora a un proyecto juntos

Lo que comenzó casi como una afición fue creciendo con nosotros.

Los primeros diseños sencillos se hicieron cada vez más complejos. Aprendimos, nos equivocamos, volvimos a probar y seguimos mejorando.

Hasta que aquella pequeña bordadora con la que había empezado todo comenzó a quedarse pequeña.

Había llegado el momento de dar un paso más.

Apostamos por una máquina bordadora profesional y decidimos convertir todo lo que habíamos aprendido en un proyecto de verdad.

Un proyecto nuestro.

Pero todavía nos faltaba algo importante: un nombre.

Entre hilos, telas y ronroneos

El nombre nació de una de esas conversaciones que empiezan casi como una broma.

Estábamos en una cafetería haciendo una lluvia de ideas, buscando una palabra que representara aquello que queríamos crear.

Y terminamos encontrando la inspiración mucho más cerca de lo que pensábamos.

En casa.

India, Logan y ZahZah son nuestros tres gatos. Adoramos a los animales y forman parte de nuestra familia, de nuestro día a día y, inevitablemente, también de este proyecto.

Queríamos que nuestra marca tuviera un poquito de ese mundo nuestro: cercano, familiar, cálido, curioso y con cierta personalidad gatuna.

Entre gatos, bordados y unas cuantas ideas mejores y peores apareció un nombre: GATELIER. Nos gustó. Y se quedó.

Pero si hay una pequeña protagonista detrás de nuestra imagen, esa es India.

Fue nuestra primera gata y su cara es la que hoy da vida al logo de Gatelier. Su dulzura, su curiosidad y esa elegancia tan propia de los gatos nos parecieron la mejor forma de representar una marca que queríamos construir desde el cariño y los pequeños detalles.

Así que, de alguna manera, todo empezó como mejor podía empezar una marca llamada Gatelier...entre hilos, telas y ronroneos.

Nuestra primera Navidad

A finales de 2025 decidimos abrir nuestras redes sociales y enseñar por primera vez lo que estábamos haciendo.

No sabíamos muy bien qué iba a ocurrir.

Simplemente queríamos enseñarlo y comprobar si a alguien le gustaba tanto como a nosotros.

La respuesta nos sorprendió.

Aquella primera Navidad fue frenética.

Empezaron a llegar mensajes, encargos e historias de personas que querían crear algo especial para sus parejas, sus hijos, sus padres, sus abuelos, sus amigos o incluso para recordar a sus mascotas.

De repente nuestro taller se llenó de nombres, fotografías, dibujos, colores, regalos y muchas, muchísimas puntadas.

Y entre todos aquellos pedidos ocurrió algo que todavía recordamos con especial cariño.

Una persona recibió uno de nuestros bordados y, al abrir el paquete, se emocionó hasta las lágrimas. Después nos envió un audio contándonos lo que había sentido al verlo.

Aquello nos hizo entender algo.

No estábamos simplemente bordando una prenda.

Durante un pequeño instante habíamos conseguido formar parte de la historia de una familia.

Y ahí entendimos lo que queríamos que fuese Gatelier.

Las personas detrás de cada bordado

Detrás de Gatelier estamos Nieves y Víctor.

Víctor se ocupa del diseño, la digitalización y la parte más técnica del bordado, transformando fotografías, dibujos e ideas en las puntadas que después realizará nuestra máquina.

Nieves aporta otra parte fundamental, el contacto cercano con quienes confían en nosotros, la elección de colores, la creatividad, los pequeños detalles y esa mirada que muchas veces convierte una idea bonita en algo todavía más especial.

Aunque cuando el taller se llena de pedidos las etiquetas desaparecen bastante rápido.

Los dos preparamos, bordamos, revisamos, empaquetamos y hacemos todo lo necesario para que cada pedido salga de nuestras manos como nos gustaría recibirlo a nosotros.

Porque detrás de esta marca no hay una gran fábrica.

Estamos nosotros.

Bueno... nosotros y tres supervisores peludos que aparecen por el taller con bastante frecuencia jejeje.

Bordamos cosas que significan algo

Gatelier es una marca para las personas y las historias que forman parte de sus vidas.

Para una madre.
Para un abuelo.
Para una pareja.
Para unos niños.
Para ese amigo que siempre está ahí.
Para alguien que acaba de llegar a la familia.
Y también para esos compañeros de cuatro patas que ocupan un lugar enorme en ella.

Por eso bordamos nombres, fotografías, dibujos, mascotas, fechas y recuerdos.

Pero antes de bordarlos intentamos entender qué hay detrás.

Porque no queremos simplemente colocar una imagen sobre una prenda.

Queremos transformar tu idea, tu historia y aquello que quieres transmitir en algo único.

Algo que puedas regalar.
Que puedas llevar contigo.
Y que puedas conservar.

También queremos que recibirlo forme parte de la experiencia.

Que el paquete sea bonito.
Que huela bien.
Que apetezca regalarlo.
Que apetezca abrirlo.

Y que cuando finalmente descubras el bordado entiendas por qué alguien eligió precisamente esa imagen, esas palabras o ese recuerdo.

Porque creemos que los mejores regalos no tienen por qué ser los más grandes ni los más caros.

Son aquellos que significan algo.

Los que consiguen hacer sonreír, recordar y, algunas veces, incluso soltar alguna lágrima.

Porque hay regalos que simplemente se compran, y otros se crean para emocionar a alguien.

Nosotros preferimos los segundos.

Bienvenid@s al mundo de Gatelier.

Bordamos historias. Creamos recuerdos.